El futuro del networking pasa por la ruptura del estado actual del mercado
En la actualidad nos encontramos ante un claro momento de transición económica y, tal como ha ocurrido en otros sectores, la recesión está cambiando sustancialmente el panorama del sector de las Tecnologías de la Información. No es previsible, incluso cuando ya hayamos retornado a una situación de crecimiento, que las compañías vuelvan en mucho tiempo a las pasadas fórmulas de gasto y de adquisición de soluciones tecnológicas. De hecho, la era del “business as usual” ha terminado y hemos pasado a un nuevo período caracterizado por un ‘vuelo hacia el valor’ (flight to value).
Igualmente, se están produciendo cambios en las formas de trabajar. Hoy, en consonancia con el proceso de globalización en el que vivimos, las empresas dependen de la conectividad de redes IP. Por ejemplo, los recortes realizados por las compañías en los presupuestos de sus viajes han motivado que la presión se haya trasladado a las redes IP como soporte a nuevas aplicaciones y métodos de colaboración. La distribución del trabajo, en combinación con el deseo de optimizar el valor de los gastos en tecnología, ha acrecentado la necesidad de transferir numerosas funciones tecnológicas esenciales al entorno IP, además de proteger cada centro de datos y punto final. La tecnología basada en IP no volverá a tener una mera consideración operacional, sino que este tipo de redes son ya esenciales para cualquier organización.
Todo ello convierte a las Tecnologías de la Información en un mercado condicionado por el cliente. En este sentido, el panorama TI ha experimentado una gran transformación durante los últimos cincos años, con proveedores desplazados por tecnologías y modelos de valor más recientes. En la actualidad, las organizaciones sólo compran aquello que necesitan y esperan que su proveedor sea capaz de proporcionarles precios más bajos, mayores niveles de servicio y crecientes niveles de innovación tecnológica. No ha habido momento mejor que éste para considerar una posible actualización de los sistemas TI. De hecho, las empresas disponen de mayores posibilidades de elección que en el pasado, y están deseosas de explorar nuevas ideas para ahorrar costes y aumentar el retorno de sus inversiones.
Históricamente los “transformadores” del sector han triunfado durante los períodos de recesión, que es cuando las empresas están más abiertas a nuevas ideas. Crisis anteriores han dado la oportunidad a líderes como Dell, Samsung, LG y Toyota, de dar la vuelta a las normas tradicionales, mediante la aportación de un nuevo estándar de coste de la propiedad, una mejor relación con el cliente y una joven y avanzada tecnología para incorporar de forma más rápida las sucesivas innovaciones. En muchos sectores los “perturbadores” procedían de Asia y empleaban su ventaja en el Mercado local para construir una fuerte posición local basada en el diseño, fabricación y ventas a gran escala, y despliegues de alto volumen en Asia, donde los productos ya probados y totalmente desarrollados estaban preparados para los mercados globales.
Ahora, los criterios clave para la elección de una red por parte de los clientes son el bajo coste sin detrimento de sus prestaciones, altos niveles de servicio y tecnológica de vanguardia. Las redes no sólo deben costar menos a la hora de su adquisición, sino también en lo referente a su consumo de energía, utilización, gestión y seguridad. Igualmente han de ofrecer un amplio rango de soluciones y productos interoperables y permanentemente actualizados, respaldados por una estabilidad y servicio global. Esto sólo puede realizarse con un cambio en las normas que han estado rigiendo el mercado y con el seguimiento de un modelo de negocio diferente. Es un gran reto y estamos convencidos de que la industrial del networking está madura para este tipo de transformación y proceso disruptivo.
Bernard Etchebarne es director comercial de 3Com para Iberia.
URL: http://www.datati.es/?p=2967














