Seis errores que están cometiendo las empresas y cómo evitarlos
Genaro Pena es director de desarrollo de negocio de SAP Iberia.
Cuando se produce una crisis económica muchas compañías reaccionan limitando y recortando costes. A pesar de que esta medida es importante, a menudo se olvida la relevancia que tiene en momentos así tomar decisiones estratégicas y aprovechar todas las oportunidades del mercado utilizando información valiosa del negocio con el fin de fortalecerlo y mejorar la posición de la compañía con respecto a la competencia.
Las organizaciones necesitan tecnología con la que aprovechar todo el valor que tiene la información y utilizarla para hacer frente a situaciones económicas difíciles. Y es que, como apunta Gartner, la crisis económica pone al descubierto a las empresas que cuentan con la información y las herramientas necesarias para tomar decisiones estratégicas y a las que no. Por ello, es importante identificar los errores más comunes que se cometen en una situación de desaceleración económica.
Primer error: dar por sentado que se puede contar con los clientes existentes. Cuando la demanda se ralentiza, lo último que se debe hacer es dar por hecho que la base de clientes será fiel, ya que los clientes también se enfrentan a sus propias dificultades financieras y pueden aprovechar los incentivos que ofrece la competencia. Por ello, seguir respondiendo a las necesidades de los clientes adecuadamente, refuerza su fidelidad y mantiene las ventas. Para lograrlo sólo es necesario encontrar un modo sencillo y eficaz de identificar a los principales clientes en función de su rentabilidad, tamaño o potencial. El problema se produce cuando los datos sobre el cliente y las ventas están ubicados en varias aplicaciones de software porque puede resultar difícil acceder a la información y obtener una visión general que otorgue una perspectiva completa del comportamiento de los clientes.
Las herramientas de BI pueden mejorar de forma significativa la forma de evaluar las campañas, los productos y el rendimiento del cliente. Para poder combinar la información de distintas fuentes de datos es importante utilizar soluciones de integración y depuración de datos. Los cuadros de mando y las herramientas de visualización contribuyen a que los datos sean accesibles, obteniendo una visión clara de las tendencias de los clientes.
Segundo error: no aprovechar las oportunidades del mercado: Aunque la inversión se haya limitado, las empresas deben tomar decisiones basadas en oportunidades a corto o largo plazo con el fin de incrementar los ingresos. Un gran número de grandes marcas surgieron en tiempos de recesión y supieron aprovechar la oportunidad. Para lograrlo es necesario disponer de una solución que ayude a identificar tendencias y variaciones del mercado, analizar escenarios y seleccionar la combinación correcta de iniciativas para maximizar la rentabilidad.
Para tomar las decisiones correctas es necesario realizar informes y análisis sencillos, personalizados e intuitivos, algo posible con una solución de BI, ya que permite elaborar informes sobre el impacto operativo y financiero de varios escenarios de ingresos, costes y cash flow para conocer los resultados de cada oportunidad antes de actuar sobre ella. El análisis debe basarse en los riesgos para determinar el rango de posibles resultados de cada oportunidad y añadir un análisis económico para seleccionar y priorizar los futuros escenarios. Como resultado se dispondrá de datos concretos para tomar decisiones que incrementen las ventas, el cash flow y la eficacia operativa.
Tercer error: permitir que las ineficiencias operativas persistan: Para controlar el coste de la distribución de mercancías y servicios se deben encontrar continuamente modos de reducir el gasto y eliminar las ineficiencias. Si se siguen malgastando recursos es posible que se pierda el control de los costes y aumente la presión en los márgenes brutos. Por ese motivo, los analistas apuntan a un interés creciente en el Business Intelligence, ya que ayudan a generar datos actualizados y precisos con los que identificar y corregir rápidamente las ineficiencias.
Cuarto error: dejar que no se diagnostiquen ni se corrijan los problemas: En el entorno económico actual, las empresas necesitan solucionar todos los problemas, pero primero se deben identificar y priorizar los problemas existentes y, a continuación, concentrar el tiempo y la energía en los más importantes. Ninguna empresa desea retrasar el plazo de lanzamiento de un producto ni que un departamento supere significativamente el presupuesto. No obstante, si se realiza el seguimiento del estado de los proyectos manualmente, no sólo existe el riesgo de perder tiempo y dinero, sino que también se retrasa la capacidad de identificar y corregir los problemas.
Gracias a la generación de datos actualizados y precisos sobre la empresa, las soluciones de BI ayudan a identificar las cuestiones que no respetan las normas y a indicar problemas potenciales. Por ejemplo, si el período medio de cobro a los clientes se ha incrementado, esas soluciones permiten detectar si la causa es un problema de calidad generalizada, un problema puntual de entrega o un error administrativo. Las soluciones de BI pueden ayudar a supervisar y realizar el seguimiento de los resultados, así como a alertar si se repiten los problemas.
Quinto error: fomentar el comportamiento erróneo en la organización. Si los objetivos corporativos no se han definido, comunicado y medido de forma clara, la operativa puede ser incorrecta. Es posible que mejore el rendimiento de un departamento o división a costa del rendimiento de toda la empresa.
Es importante contar con una solución que ayude a conseguir una mayor coordinación, responsabilidad y rendimiento tanto a nivel individual como corporativo. Las soluciones de software integradas y transparentes contribuyen a que los empleados confíen en los datos y a conocer cómo las acciones diarias repercuten en los objetivos. Pero con frecuencia las empresas buscan iniciativas estratégicas que no están relacionadas con los objetivos operativos diarios y confunden a los empleados al no conocer sus prioridades individuales. Si se asigna de forma clara la responsabilidad de los objetivos y los plazos, se pueden comunicar expectativas de rendimiento explícitas a toda la empresa y desarrollar incentivos que fomenten los cambios culturales y de comportamiento necesarios.
Sexto error: no ser capaz de ofrecer transparencia a los grupos de interés. La crisis económica mundial ha provocado que los grupos de interés y los gobiernos reclamen una mayor transparencia en las finanzas, operaciones y decisiones de las empresas, así como en las métricas de rendimiento clave. En resumen, los grupos de interés externos necesitan confiar en la estrategia empresarial de una compañía y en la precisión de sus registros financieros. Las empresas se tienen que preguntar: ¿Podría mi compañía proporcionar a mi equipo de gestión la información relativa a un cambio empresarial o de mercado importante de manera sencilla y sin detener todos los procesos? Este tipo de decisiones requiere gran cantidad de información interna y externa y un análisis para dar soporte a la gestión de los riesgos y a la planificación de contingencias.
Las soluciones de Business Intelligence permiten compartir información empresarial crítica entre diferentes áreas empresariales internas y con clientes, proveedores, partners e inversores. Asimismo, dan soporte a todo el abanico de informes empresariales que ofrecen una visión completa del rendimiento empresarial y proporcionan una mayor transparencia. El resultado es un incremento en la confianza y una mayor colaboración en todos los niveles, dentro y fuera de la empresa.
Conclusión
En definitiva, las difíciles condiciones económicas requieren que las empresas vayan más allá de reducir sus costes y estos períodos pueden suponer una oportunidad de fortalecimiento para aquellas compañías que sepan tomar las decisiones más acertadas.
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