LTE, alta velocidad en el móvil

María Álvarez es redactora de la agencia de contenidos Tecno-Media Comunicación.

El futuro de la banda ancha móvil se llama LTE (Long Term Evolution), una nueva tecnología que permite mayor velocidad y capacidad de transmisión de datos que los sistemas actuales basados en redes 3G. Este nuevo estándar de redes inalámbricas de alta velocidad, aceptado por la industria, permitirá al usuario el disfrute de nuevos servicios multimedia más allá de los 100 Mbps.

España es uno de los países en los que mayor cantidad de usuarios acceden a Internet por banda ancha móvil. Según un informe de la Comisión Europea, con fecha de diciembre de 2008, mientras la media europea gira en torno al 6,9%, las cifras españolas se sitúan cerca del 20% en un mercado que aglutina a casi 34 millones de conexiones de este tipo. Lógicamente, esto influye en gran medida en los hábitos de los consumidores, en la gama de los servicios que demandan, en el diseño de los dispositivos y en las oportunidades de negocio que existen actualmente y que surgirán en el futuro alrededor de este mercado.

Actualmente, la banda ancha a través del móvil es posible gracias a las redes 3G, que todavía tienen una larga vida por delante. Y es que la tecnología HSPA+, actualmente en proceso de implantación como evolución de HSPA, representa la evolución natural de las redes 3G, que extrae el máximo rendimiento a este sistema. «La velocidad de transmisión 3G aumenta continuamente (actualmente, es de más de 21 Mbps), y la cobertura de la banda ancha móvil es cada vez mayor. Es como un círculo vicioso: cuanto más se tiene más se quiere, y más usuarios se conectan al servicio al mismo tiempo», afirma Eloy Fustero, director de Desarrollo de Negocio de Qualcomm Iberia, empresa líder en el desarrollo de  de tecnologías móviles.

De hecho, la tecnología de banda ancha móvil HSPA ha ganado en popularidad. Según una encuesta encargada por la GSMA (organismo que representa la red de operaciones mundial GSM), entre 1.000 empresas de Estados Unidos, Europa y Asia/Pacífico, en la actualidad el 36% de los directivos, gerentes informáticos y de los directores de tecnologías de la información (CIOs), de todo el mundo emplean HSPA como su principal medio de acceso a banda ancha móvil para sus empleados.

Cambio de infraestructura
La forma de asegurar al usuario el disfrute de servicios multimedia en movilidad y a altas velocidades pasa por el aumento de la capacidad de las redes móviles. Esa evolución de las redes actuales se traduce en el desarrollo de la tecnología LTE (Long Term Evolution), un nuevo estándar de redes inalámbricas de alta velocidad que supone un cambio de arquitectura. «Emplea la parte más alta del espectro radioeléctrico (por ejemplo, 2,6 GHZ), lo que le permite dedicar un mayor ancho de banda a la transmisión de datos que pueden alcanzar una velocidad de descarga muy superiores a los 150 Mbps», dice Fustero.

La tecnología LTE se perfila, por tanto, como clave hacia «la cuarta generación en lo que a banda ancha se refiere», señalan fuentes de Telefónica. O, lo que es lo mismo, la posibilidad de conseguir velocidades que permitan la descarga de una película de 700 megabytes en 90 segundos, o ficheros MP3 de 3 Mb en menos de un segundo. Para que esto sea posible en un futuro no muy lejano, tanto fabricantes de teléfonos móviles e infraestructuras como las distintas operadoras ya se han puesto a trabajar en proyectos destinados al desarrollo de esta tecnología. Entre ellos, Motorola, LG, Alcatel-Lucent, Orange o Ericsson. Por su parte, Telefónica está basando su estrategia para el año 2011 en la tecnología LTE. A lo largo de este año, numerosos operadores ya han puesto en marcha proyectos con esta tecnología, mientras que casi una decena de fabricantes de dispositivos y desarrolladores de infraestructuras están trabajando para incluirla en sus ofertas.

El proyecto de desarrollar e implementar esta tecnología, que emplea anchos de banda de alrededor de 20 MHz (característicos de la parte alta del espectro radioeléctrico), está tan avanzado que incluso la Unión Europea ha decidido invertir cerca de 18 millones de euros en investigar redes móviles de cuarta generación, una decisión que va a influir sobremanera en el futuro más inmediato de este suculento mercado. A la vez que traerá, sin duda, importantes ventajas a los usuarios.

Más rápida que las redes fijas
En la práctica, el empleo de velocidades de conexión que pueden superar, incluso, a las redes fijas más rápidas servirá, por ejemplo, “para hacer más efectivas las comunicaciones por voz, hacer videollamadas más reales y con mejor calidad y, por supuesto, una mayor velocidad a la hora de subir y bajar datos”, comentan desde Telefónica. «Los productos de las redes de acceso con sistemas móviles de acuerdo al estándar LTE disponen de una serie de facilidades que simplifican y reducen el coste de los despliegues y gestión de las redes móviles de nueva generación», afirma Alfonso Aguado, director de Marketing Estratégico de Ericsson España. De ahí que las ventajas más significativas de estas redes sean sus capacidades de autoconfiguración y la auto-optimización con arquitecturas de elementos plug and play.

El uso de la tecnología LTE será capaz de complementar la oferta existente en esta área e incrementando las prestaciones de aquellos servicios que requieran un mayor ancho de banda. Será, por tanto, de gran utilidad tanto para particulares como para el usuario profesional. «Permitirá disfrutar de mayores velocidades de transmisión, menores retardos implícitos a la misma, y en consecuencia mejor calidad de servicio en banda ancha móvil. Cualquier servicio que maneje contenidos multimedia (juegos, vídeo, televisión, etcétera), máxime en alta definición, se beneficiará de esta tecnología», dice Fustero de Qualcomm Iberia. Para Alfonso Aguado, director de Marketing Estratégico de Ericsson España, «hay que sumar las ventajas que proporcionará el hecho de que, además de terminales móviles, ordenadores y cualquier dispositivo electrónico de consumo, ya sean miniportátiles, consolas de juegos, cámaras, etcétera, incorporen en su interior el módulo LTE y pueden, de este modo, disponer de conectividad desde todas las redes móviles existentes».

Por lo que respecta al ámbito corporativo, la tecnología LTE servirá para conectar sedes u oficinas a las Redes Privadas Virtuales de datos, cuando se requiera movilidad o temporalidad. Asimismo, será posible desarrollar el trabajo en movilidad con procesamiento y almacenamiento en la Red. «Debe destacarse que las redes de acceso LTE son desplegadas en conexión con redes de transporte o transmisión y núcleos de red basadas en la utilización de los protocolos Internet (IP) que aportan la máxima facilidad en la introducción y gestión de nuevos servicios y modelos de negocio», concluye Alfonso Aguado, director de Marketing Estratégico de Ericsson España.

Zonas de mayor densidad de población
La tecnología LTE está indicada, especialmente, para espectros mucho más amplios que los actuales, por lo que podrán duplicar la capacidad de datos en áreas urbanas de alta densidad. «Como cualquier nuevo despliegue de red, LTE empezará a estar disponible en las zonas de mayor concentración de demanda (típicamente núcleos urbanos de mayor densidad), mientras las actuales redes 3G aumentarán su capacidad para seguir permitiendo que el usuario disfrute de banda ancha móvil en zonas de menor densidad de población», afirma el responsable de Qualcomm Iberia.
Si bien, quizá aún es demasiado pronto para establecer si en nuestro país el despliegue geográfico de esta tecnología servirá para cerrar la existente brecha digital. Según afirman fuentes de Telefónica, «con la adopción de esta tecnología, nuestro objetivo es complementar la oferta de banda ancha móvil incrementando las prestaciones de aquellos servicios que necesiten un mayor ancho de banda. Para ello, estamos definiendo nuestra estrategia y el despliegue de LTE con el objetivo de impulsarla desde el momento en que los equipos y los terminales soporten los nuevos estándares y estén disponibles para su comercialización». En opinión de Alfonso Aguado, director de Marketing Estratégico de Ericsson España, «la cobertura será completa porque se solaparán las distintas tecnologías, de manera que el usuario podrá acceder al servicio independientemente del tipo de tecnología que esté utilizando la red en cada momento». Eloy Fustero, director de Desarrollo de Negocio de Qualcomm Iberia está de acuerdo: «La convivencia de las tecnologías LTE y HSPA+ garantizará total cobertura geográfica sin que se aprecie brecha digital entre regiones. De hecho, cabe pensar que con las actuales tecnologías esta fisura puede ser mínima». Si bien esta tecnología va a supeditarse al equipamiento que disponga cada cliente, es decir, datacards y, posteriormente, los propios teléfonos, y del espectro necesario para proveer de esta nueva tecnología.

Sin fecha fija
También es demasiado aventurado hablar de una fecha determinada de finalización del despliegue. «De momento estamos realizando las pruebas pertinentes», afirman las mismas fuentes de Telefónica. «La evolución de los medios de transmisión hacia interfaces puramente IP y medios físicos de elevada capacidad (fibra), son despliegues en marcha en nuestra red. Esto permitirá desplegar en la red radio las funcionalidades HSPA+ a medida que se vayan disponiendo de terminales que las soporten, pudiendo llegar hasta los 84 Mbps, cubriendo, de esta manera, las necesidades de la banda ancha móvil hasta la llegada de LTE». Desde Qualcomm Iberia se habla, en primer lugar, del acceso a las frecuencias: «El despliegue de LTE requiere primero de la disponibilidad de frecuencias. El proceso de asignación de las nuevas bandas de frecuencia para las comunicaciones móviles está en marcha, pero todavía no hay fijada una fecha. El despliegue de red empezará, por lógica, en los núcleos urbanos de mayor densidad. La oferta y demanda de servicios determinará la velocidad del despliegue».
Por su parte, Alfonso Aguado, director de Marketing Estratégico de Ericsson España, concluye: «Existe un compromiso muy sólido en el desarrollo y comercialización de LTE, pero habrá que esperar para ver cómo evoluciona el despliegue de la cuarta generación de telefonía móvil en España. En países como Estados Unidos o Suecia ya han comenzado a desplegarse redes comerciales LTE, si bien será a lo largo del año que viene cuando los usuarios podrán disfrutar de sus servicios en estos países».

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Escrito por Redaccion el jun 28 2010. Archivado bajo Actualidad, Gestión, Newsletter. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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