La oportunidad de la crisis para el sector TIC
Carles Peyra es CEO de T-Systems Iberia.
Si tenemos en cuenta las diferentes previsiones de los analistas del sector, existe poca certeza sobre cómo va a afectar la crisis económica internacional al sector TIC. Cada uno de ellos ha previsto diferentes crecimientos que oscilan desde los cercanos al 1% hasta los más optimistas alrededor del 3%.
Pero a lo que ya nos enfrentamos es a un cambio en el proceso de toma de decisión por parte de los clientes, que han dejado de priorizar algunos de los objetivos que perseguían hasta el momento en sus proyectos TIC, como la calidad o el Green IT, para concentrarse en el ahorro de costes como motivación principal. A esto hay que añadir que las empresas ya no son pacientes a la hora de ver el retorno de sus inversiones, y piden reducir costes rápidamente para poder sobrevivir en un mercado con márgenes cada vez más reducidos.
El sector TIC no sólo está preparado para asumir este reto, sino que lleva tiempo poniendo las herramientas necesarias sobre la mesa. Hacer más con menos, la meta de toda empresa en tiempo de crisis económica, ha sido el lema del sector en los últimos años, y es aquí donde reside la verdadera oportunidad del sector TIC ante la crisis económica. Redes de telecomunicaciones de alto rendimiento, la virtualización y los servicios de movilidad, servicios dinámicos bajo la modalidad de pago por uso, centros de datos más eficientes, soluciones Green IT. Las TIC llevan años ayudando a las empresas a reducir sus costes, ya sea directamente o indirectamente, fomentando la eficiencia y productividad de sus empleados.
El outsourcing de servicios es otro buen ejemplo de ello. Es el área que cuenta con las mejores previsiones de crecimiento para el próximo año. Y no es de extrañar, puesto que aporta flexibilidad y capacidad de adaptación a los cambios en un momento en el que contar con estas capacidades es crucial en la supervivencia de las compañías. Decidirse por el outsourcing es llegar al balance idóneo para cada empresa entre sus propios recursos y los recursos de un proveedor externo, de manera que se puede seguir atendiendo a clientes potenciales y crecer en otros mercados. Todos estos beneficios del outsourcing hacen que continúe siendo, como en los últimos años, el motor económico del sector.
Es evidente que un uso acertado de la tecnología es el mejor antídoto contra los efectos de una situación económica desfavorable. Sin embargo, la necesidad de tener unos resultados en la cuenta de ahorros a muy corto plazo está haciendo que las empresas aparten la vista de sus procesos de innovación. Algunos análisis muestran que esta presión económica puede incidir en una reducción o incluso cancelación de los presupuestos destinados a la innovación tecnológica. Y, aunque el esfuerzo sea mayor, invertir en este momento multiplica la efectividad de la inversión, puesto que supone tener una ventaja competitiva frente a las empresas que lo harán dentro de unos años y que, por lo tanto, tendrán que hacer un doble esfuerzo. Tal como afirma IDC, la innovación es la clave para afrontar la actual situación y la tecnología es su herramienta.
La crisis abre una clara oportunidad para demostrar el impacto real de la tecnología en el negocio. Sin embargo, ante unas empresas reticentes a invertir, los proveedores tecnológicos se enfrentan a un reto en su tarea comercial. Convencer a las empresas del beneficio de la tecnología en tareas tan fundamentales como la recuperación de la confianza de sus clientes e inversores gracias a la innovación, o la posibilidad de tomar decisiones de forma rápida y eficiente es uno de los factores de éxito para el sector TIC. Pero los proveedores también tienen que ser flexibles y saber adaptarse a las necesidades específicas de cada cliente, y ofrecerles soluciones end-to-end, integradas y capaces de dar una total cobertura a su área TIC. La crisis ha lanzado su desafío, ahora es el momento de hacer los méritos.
URL: http://www.datati.es/?p=1470














