Cinco pasos para mantener bajo control y gestionar un centro de datos

En los primeros tiempos de la telefonía, cuando las operadoras conmutaban a mano las conexiones de las llamadas, se decía que algún día cada hombre, mujer y niño en Estados Unidos necesitaría disponer de su propia operadora privada para poder manejar la red telefónica en el futuro, dada la rapidez con la que crecía y aumentaba su complejidad. Un observador cualquiera podría hacer una afirmación similar con respecto a lo que puede suponer en el futuro la gestión de una infraestructura de TI.

Esto es como navegar a través de la “tormenta perfecta”. En la última década las infraestructuras de TI han ido aumentando su complejidad dando lugar a una red extremadamente interconectada compuesta de nuevas y potentes tecnologías. Esta red compleja de TI incluye nuevas tecnologías como la virtualización de servidores, así como entornos mucho más maduros de mainframe y distribuidos, que soportan millones de transacciones a través de aplicaciones en múltiples capas. Muchas de las actividades cotidianas que soportan este entorno complejo se siguen haciendo a mano, a menudo con escasa fiabilidad y de manera ocasional. En este modelo de operación, cualquier error humano, incluso el más mínimo, puede convertirse en una pérdida de servicio devastadora que afecte completamente a la calidad del servicio, a las cifras de negocio e incluso a la reputación de la empresa. Y para complicarlo todo aún más, las normativas legales y las políticas internas exigen un control cada vez más estricto y medios para su auditoría. Y por si todo esto fuera poco, la alta dirección de las empresas presiona a los departamentos de TI para que reduzcan sus costes, a pesar de que la complejidad de la infraestructura de TI va en aumento año tras año.
El centro de datos está en el ojo de este huracán. Para gestionar de manera eficaz un centro de datos dentro de una atmósfera tan enrarecida, tendremos que adentrarnos en un territorio en el que el coste de los errores y la probabilidad de cometerlos es cada vez mayor. Por tanto, tendremos que mostrar agilidad y eficiencia a través de todo el ciclo de vida de la gestión del cambio y la configuración. Además es muy importante automatizar la gestión del ciclo de vida de los servicios críticos de negocio a lo largo de toda la infraestructura de TI, incluyendo los servidores físicos y virtuales, las aplicaciones, los dispositivos de red y los sistemas de cliente. Esto ha de hacerse en un entorno, en un estado de fluidez permanente, donde las condiciones de negocio cambian de continuo al igual que la base de usuarios y donde los parches y actualizaciones aparecen en forma de avalancha cada poco tiempo.
Por suerte todos estos problemas pueden resolverse por medio de la automatización de los servicios. La automatización de servicios es un conjunto de soluciones integradas para automatizar la gestión de la configuración. La automatización de servicios permite automatizar el aprovisionamiento, la aplicación de parches, la auditoría y reparación del software en todos los servidores, dispositivos de red y sistemas de cliente facilitando el alineamiento de toda la infraestructura con unos objetivos de negocio en proceso de cambio. Al automatizar estas tareas se mejora la eficiencia operativa y se mantiene bajo control la calidad del servicio, la seguridad y la agilidad del negocio, pero además se reducen riesgos y costes, y el cumplimiento pasa a ser un producto derivado de los propios procesos.
Para definir la senda correcta hacia la automatización de nuestros servicios, tenemos que aplicar una estrategia incremental bien pensada y deliberada. Habrá que resolver los aspectos más críticos en primer lugar y, después, continuar con las demás áreas a medida que se añaden nuevas capacidades.

Paso 1: Establecer una visión
En este paso se evalúa la situación actual de la empresa y se establece una visión para la automatización de servicios.
-    Conseguir un buen grado de conocimiento de las operaciones y procesos de TI actuales como, por ejemplo,  el aprovisionamiento y cumplimiento.
-    Identificar los puntos problemáticos y los principales beneficios de negocio que esperamos obtener.
-    Empezar a priorizar las iniciativas en función de su impacto en el negocio. “Si la TI mejora el proceso X, ¿qué impacto verificable produce?”
-    Dar los primeros pasos en el desarrollo de una hoja de ruta para la implementación de las capacidades de automatización de servicios que cubran las necesidades del negocio.

Paso 2: Creación de la hoja de ruta
En esta etapa corresponde evaluar el rendimiento operativo actual comparado con el que se ha definido, para descubrir las carencias y necesidades de intervención. Debemos asegurarnos de incluir aquí la tecnología, procesos, políticas, personas y gobernanza dentro de la evaluación. Como resultado de esta fase obtendremos una estrategia para salvar la distancia entre la situación presente y la deseada a lo largo de todas estas áreas de actuación.
Es recomendable acometer los cambios por etapas, de forma incremental, dividiendo el programa en proyectos pequeños. A cada proyecto se le asignará una prioridad de acuerdo con las necesidades más acuciantes en la organización y el nivel de madurez alcanzado en la gestión del servicio.
-    Evaluar el estado y grado de madurez actual de los procesos de TI en áreas como la gestión del cambio y la configuración, cumplimiento y despliegue de versiones.
-    Evaluar las herramientas y tecnologías disponibles para dar cobertura a los procesos.
-    Identificar las áreas de mejora potenciales en los procesos actuales que pueden beneficiarse de la automatización de los servicios.
-    Identificar los factores generadores de valor y predecir los beneficios de negocio que se pueden obtener al implantar las soluciones propuestas.
-    Establecer métricas de éxito y una línea de base para las capacidades actuales, de modo que se puedan medir y demostrar las mejoras sucesivas.
-    Preparar un plan de implementación de alto nivel que describa los proyectos individuales en que se va a descomponer el programa de acción.
-    Diseñar una arquitectura de nivel lógico que resuelva los problemas planteados como el tipo de datos de base que se necesitan, las interfaces que han de presentarse, los datos federados y los requisitos de seguridad.

Paso 3: Definición del programa

En esta etapa se sientan las bases para los proyectos definidos en la hoja de ruta diseñada en el paso 2. Se desarrolla un plan de programa donde se definen los procesos, políticas y directrices que van a regir la implementación de cada uno de los proyectos elegidos y garantizará que las dependencias y relaciones entre cada uno de estos proyectos de implementación se administran de manera adecuada.
El plan de programa tiene que incluir hitos, dependencias entre proyectos, resultados, requisitos de revisión y recursos de proyecto. Además será necesario establecer unas bases comunes para el programa donde se incluirán las definiciones de los servicios, los procesos de TI y la arquitectura tecnológica que les dará soporte, así como las estrategias de gobierno y alineamiento organizativo.
-    Definir con detalle los planes de implementación y la infraestructura de programa en términos de personas, roles, estándares y transformación organizativa.
-    Asegurarse de que las soluciones elegidas se corresponden con los objetivos de negocio y van a contribuir a una buena adaptación ante el cambio de las necesidades de la organización.
-    Establecer procesos eficientes que deben ayudar a poner en marcha servicios de TI en línea con las expectativas del negocio.
-    Preparar a las personas para los cambios tecnológicos y de procesos que se van a producir.

Paso 4: Ejecución de los Planes
Aquí se trata de ejecutar los proyectos individuales definidos en el plan de programa desarrollado en el punto anterior. Para cada proyecto debemos:
-    Establecer metas que incluyan hitos y responsabilidades. Aquí la clave consiste en dividir el trabajo en fases para cumplir e incluso superar las expectativas.
-    Definir un proceso que destaque las actividades y tareas necesarias.
-    Definir un modelo de equipo que identifique a las personas que deben hacerse cargo de ejecutar cada una de las tareas que componen el proyecto
-    Aprovechar las posibilidades que ofrecen todas las herramientas y métodos a nuestro alcance para poder llevar a cabo el proyecto dentro de los límites previstos de tiempo y presupuesto.

Paso 5: Medición, seguimiento y mejora continua
En esta última etapa debemos evaluar el trabajo realizado y compararlo con la visión inicial para saber si se están obteniendo los beneficios de negocio esperados. Podemos también aprovechar esta etapa para proceder a la mejora continua de nuestras iniciativas de automatización de los servicios.
-    Medir y evaluar los beneficios obtenidos a partir de los proyectos, utilizando las métricas designadas en el paso 2.
-    Verificar que las soluciones se operan y mantienen adecuadamente.
-    Hacer un seguimiento y mejora continuados de los procesos, tecnologías, aspectos organizativos y estrategias de gobernanza implementadas.

Capitalizar los beneficios
Gracias a la automatización de los servicios se consigue una mejor capacidad de respuesta ante las nuevas necesidades del negocio, mejorando con ello su capacidad para competir. Además se mejora de forma espectacular la productividad del personal de TI al automatizarse las tareas necesarias, pero repetitivas, y que consumen mucho tiempo, como son las de aprovisionamiento, aplicación de parches y auditoría de los complejos entornos de TI actuales. Finalmente, daremos una mejor protección y uso a un conocimiento valioso al incorporarlo dentro de los propios procesos automáticos.
La agilidad empresarial se ve aumentada al acelerar tareas como son el despliegue de servicios y aplicaciones de negocio, nuevas y actualizadas, y la integración funcional de nuevos empleados. Al pasar a un nivel totalmente nuevo de automatización, la empresa se sitúa al frente de la tormenta perfecta.

herve-timsitHervé Timsit es Country Manager de BMC Software para España y Portugal.

URL: http://www.datati.es/?p=1059

Escrito por Redaccion el jul 7 2009. Archivado bajo Actualidad, Gestión. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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